Timo Werner, el deseado, en su nuevo imperio

Timo Werner es un tipo exclusivo. Un tahúr capaz de producir más de un gol por partido sin ser estrictamente un goleador. Sí, lleva el arte de marcar en la crimen, pero si poco hace destacar a Timo Werner en el panorama europeo es, precisamente, todo lo demás. En la eterna batalla cíclica de estilos que mueve al fútbol, entre los que protegen y ocupan los espacios y los que los explotan, Werner permite hacer casi de todo. No es un tahúr consumado, tiene aún muchas limitaciones, pero sus virtudes son tan potentes y tienen tan poco parangón en la élite que lo convertían en uno de los jugadores más codiciados del mercado. Si el Real Madrid, el FC Barcelona, el Liverpool o el Bayern hubieran acometido su fichaje no sólo no habría extrañado, si no que hablaríamos de una incorporación acertadísima y difícil de aventajar. Werner habría sido el complemento consumado para cualquier delantera de élite, pero ha decidido ser la destino. Está por ver si eso le beneficia.

Timo Werner ha explotado en las filas del RB Leipzig. Foto: Focus Images Ltd
Timo Werner ha explotado en las filas del RB Leipzig. Foto: Focus Images Ltd

Timo Werner tiene 24 primaveras. Su deporte evolucionará, y tiene que cambiar por fuerza. La explosividad de sus movimientos es poco difícil de sostener en el tiempo, pero ahora mismo lo convierten en un filón. El ex del RB Leipzig no es un punta de radio. No vive en el punto de penalti, bregando con los centrales, aguardando un centro. Tampoco es exactamente el más asociativo de los puntas, aunque sí tiene calidad para apearse a percibir y le gusta hacerlo. Es proponer, es perfectamente capaz de oxigenar la posesión de su equipo participando de la misma, pero no es esa la cualidad que le destaca entre la élite. Su principal virtud es su capacidad de atacar el radio sin estar en ella.

En el Leipzig, Nagelsmann le acompañó siempre con un nueve más referencial: a nominar entre los gigantones Yussuf Poulsen y Patrick Shick. Aun estando siempre más remotamente de la meta, Timo marcaba más goles. De hecho, es habitual verle directamente desempeñarse como extremo, tanto en el Leipzig como en la selección Alemana. La velocidad de sus piernas y su inteligente lección del deporte lo convierten en un preceptor del desmarque de ruptura. Y no es poca cosa esto, porque ahora mismo hay muy pocos delanteros del más suspensión nivel que destaquen en esta superficie. Una de las facetas más necesitadas en los equipos grandes, por otro banda. Los conjuntos que tienden a aglutinar más la posesión encuentran en numerosas ocasiones que la propia ocupación de espacios de sus jugadores les impide tanto progresar como la de los rivales. Werner no dilación a percibir al pie, es constante movimiento en el eje enhiesto, casi diagonal en torno a al radio. En un equipo que exige la constante permuta de sus jugadores y la repetición de movimientos mecánicos como es el Leipzig, es una favor. Pero incluso lo sería en un equipo dominante desde el balón con un ritmo más bajo (FC Barcelona o Real Madrid) o capaz de explotar los espacios tras presión (Liverpool).

Chelsea manager Frank Lampard during the UEFA Champions League match at Stamford Bridge, London Picture by Daniel Hambury/Focus Images Ltd 07813022858 17/09/2019
Frank Lampard encontrará en Werner un punta de élite y un comodín en cualquier situación. Daniel Hambury/Focus Images Ltd

¿Qué tipo de equipo encontrará en el Chelsea? Esa es la gran pregunta. El conjunto de Lampard ha sido este curso un equipo maleable, capaz de adaptarse a distintos discursos y formaciones. Por la composición del resto de la plantilla, parece que veremos un 4-3-3 en el que los londinenses tendrán protagonismo con la pelota, sin ser un equipo excesivamente asociativo. Como ya hemos dicho, Werner es tan versátil como lo es su nuevo equipo, por lo que su rol quedará casi más traumatizado por las figuras que lo acompañen en el frente de ataque.

Si Lampard alineara a su delantera de longevo calidad individual, los dos acompañantes serían Christian Pulisic y Hakim Ziyech, cada uno desde un costado. Ambos sin ser exclusicvamente extremos “puros” de centro y regate, sí se caracterizan por percibir abiertos y agenciárselas el radio desde el desborde y el golpeo.  Werner quedaría como principal relato ataque en el radio. Para lo que, como decimos, está perfectamente capacitado, sin ser eso lo que le ha hecho descollar en el fútbol europeo. Su intuición en el desmarque le permite encontrar zonas de remate descocado, y su golpeo es siempre venenosos. Pulisic y Ziyech, no obstante, son jugadores muy móviles, tendientes a pisar varios carriles del ataque, poco que Werner agradece para liberarse del tiranía de los centrales rivales.

La baja de Christian Pulisic le resta mucha mordiente al ataque del Chelsea. Foto: Michael Sedgwick/Focus Images Ltd
Lo inductivo es que Pulisic y Ziyech acompañen a Werner en la delantera. Foto: Michael Sedgwick/Focus Images Ltd

En la plantilla del Chelsea, hay varios jugadores con los que el germano podría trenzar sociedades muy golosas. La que parece un “match” instantáneo es aquella con Olivier Giroud. Un nueve asociativo y que permite esparcirse siempre de cara, al que, no obstante, le gusta poner la espalda para chocar con el central rival. Un decorado en el que Werner parta desde la izquierda o en una doble punta augura multitud de espacios y momentos para que haga de las suyas. No hay que olvidar, que diferente de su lección y golpeo, Timo tiene un trascendente desborde para suscitar peligro aun recibiendo el balón al pie. También podría entenderse correctamente con Tammy Abraham, que a buen seguro le libera espacio y balones en la delantero, y con Mason Mount, cuya capacidad asociativa y su movilidad entre carriles le dan mucho potencial a la relación.

En definitiva, Timo Werner viene de producir 47 tantos (34 goles y 13 asistencias) en 45 partidos. Es un fichaje que, en sí mismo, supone un brinco de nivel para el Chelsea. Tanto si Lampard decide explotar sus virtudes para compensar a su equipo como si decide construirle un ataque en torno a él, Werner implica estar siempre más cerca de la meta rival, y luego de la triunfo. Timo da un paso más en una carrera peculiar: pocos niños sueñan con fichar por Leipzig y Chelsea. En su caso, denota advertencia para un tahúr que podría estar en cualquier equipo del mundo. Solo el tiempo dirá si fue el paso acertado.

Foto de Portada: EXPA Pictures/Focus Images Ltd 


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