Peter Lim no atina con los fichajes multimillonarios

El Valencia históricamente ha sido un club comerciante que ha sabido suplir con buenos recambios las horizontes de futbolistas de clase mundial. Sin secuestro, de vez en cuando el conjunto che ha sido capaz de ‘romper el mercado’ y apoquinar una elevada suma de parné por un futbolista ya de triunfo mundial, asi lo hizo con Pablo Aimar por 21 millones de euros en 2001 y así lo ha hecho Peter Lim en los últimos primaveras.

Cierta y contrariamente a lo que se pudiera afirmar durante el proceso de traspaso, el club che no ha dejado de ser una entidad vendedora tras la aparición del magnate. No obstante, especialmente en los primeros primaveras, Lim acostumbró a la afecto cada verano a un ‘regalo’ multimillonario cuya negocio suponía un desembolso de más de 20 millones de euros que provocaba la traspaso masiva de camisetas, pero casualidad o no esas inversiones rara vez le han aparecido acertadamente.

Porque de los ocho fichajes que han superado la frontera la frontera de las dos decenas de millones en la etapa Lim, solo Rodrigo ha sido capaz de dejar plusvalía, en su caso de 10M. El resto, o acertadamente no dieron el rendimiento esperado o acertadamente salieron por la puerta de detrás. Cillessen, entre sus lesiones y la abandono de minutos se suma a esa repertorio de futbolistas caros que nunca llegaron a funcionar en el Valencia y que han dejado un agujero profundo de -169 millones de euros.

‘La granada’ que nunca explotó

El primer gran fichaje de Peter Lim fue Álvaro Negredo, una ‘granada’ vaticinada por Nuno que nunca llegó a ser ni un tro de bac. Los 30 millones que se pagaron por el madrileño no justificaron los 17 goles que marcó en dos primaveras y los 2,5 millones que se ingresaron por su traspaso no taparon el agujeron financiero de su fichaje.

‘La roca’ inamovible

La decepcionante traspaso de Otamendi fue acertadamente paliada (sobre el papel) con el fichaje de Aymen Abdennour, por el que se pagaron 22 millones al Mónaco tras una carrera por incorporarle con el Chelsea. Pero ‘la roca’ hizo honor a su mote y tras cuatro temporadas en el club, en las que solo participó en dos, fue regalado en 2019 al Kayserispor. Otro agujero financiero para Lim.

Enzo y el ‘Informe Voro’

El fichaje de Enzo Pérez por el Valencia fue digno de una película de superhéroes. Firmó el primer día de mercado, se estrenó en Mestalla delante el Real Madrid como titular y el Valencia ganó por 2-1. Los 25 millones que había pagado Lim parecían pocos los primeros meses, pero al parte de unos primaveras se demostraron ser, de nuevo, demasiados. Tras las pésimas dos temporadas 15/16 y 16/17 Enzo fue uno de los señalados por Voro en la repertorio que le pasó a Marcelino para ‘desterrar’ el vestuario. A su salida el medio dejó poco menos de 3M de euros haciendo más profundo el agujero de sus predecesores.

Garay y su polémica

No se puede afirmar que a nivel deportivo la operación Garay fuera negativa para el Valencia. Lim pagó 24 millones de euros por el posterior que progresivamente se hizo el principal de la trasera y que cuajó cuatro buenos primaveras en el club. Sin secuestro, si no le salió rana económicamente hablando el fichaje, a nivel de prestigio toda la polémica con el argentino dejó en una situación cuestionable a la entidad, que no renovó ni ingresó carencia por un posterior que quizás hoy tendría hueco en el equipo.

Kondogbia, las lesiones y un anodino adiós

El Valencia, el de Marcelino y Mateu Alemany en mandato pero el de Lim en inversión, pagó 25 millones de euros por Kondogbia, una guarismo que parecía poca tras la gran temporada que había realizado en 2017/2018. Sin secuestro, ya fuera por lesiones, ya fuera porque Coquelin le comió la tostada, ‘Kondo’ nunca recuperó el nivel de un futbolista que movió las cifras en el mercado que él movió, pese a que sí dejó grandes actuaciones. Más allá de investigación de rendimiento, su fresco traspaso no ha dejado plusvalía, aunque, eso sí, siquiera el agujero que dejaron los otros grandes fichajes.

Guedes, una nueva esperanza

En un universo sin pandemia, si mañana Bon Jovi aterrizara en Valencia probablemente tendría un acogida en el aeropuerto similar al que tuvo Gonçalo Guedes. El portugués llegó como una hado acompañado de Peter Lim y luego de un verano en el que la afecto rezaba para que el magnate se decidiera a sufragar los 40 millones que pedía el PSG. La esperanza es lo final que se pierde y por aptitudes no será, pero Guedes vive uno de sus peores momentos en el Valencia, no ha respondido como se esperaba y este curso no ha jugado en tres partidos.

Cillessen y su via crucis

A pertenencias contables, el Valencia pagó por Jasper Cillessen 35 millones de euros. Pero el temor a un nuevo agujero financiero vuelve a sobrevolar los despachos valencianistas, pues el meta no se ha afianzado en la titularidad y hoy será operado del cuádriceps, por lo que la opción de venderlo en invierno es casi una quimera.

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