Messi puede dejar a Bartomeu sin su foto de fin de mandato

La tierra tiembla en Barcelona cada vez que se sugiere la posibilidad de que Messi abandone el club azulgrana, así que la anuncio descubierta por El Larguero de la Cadena SER de que el argentino ha poliedro orden a su padre Jorge Messi de paralizar las conversaciones para su novena renovación tuvieron impacto en la Ciudad Condal. El Barça deslizó a través de sus fuentes oficiosas que no les consta la información, pero quien debe saberlo admisiblemente es Josep Maria Bartomeu, que se encargó personalmente de las renovaciones que Messi firmó en 2014 y 2017 respectivamente, y pensaba hacer lo mismo con esta. Pero Messi no está por ahora dispuesto a concederle a Bartomeu su final deseo como presidente, la foto de la ampliación de resolución del argentino. Messi sigue pensando que el beneficio de mejoría es manifiestamente mejorable en los órganos de gobierno del Barça, especialmente por los hechos de esta temporada. A Messi le desilusionó que el club no forzara la máquina para fichar a Neymar (“no sé si el club hizo todo por ficharle”). También las formas en que se destituyó a Valverde y las insinuaciones de Abidal, que encontraron respuesta en el Instagram del ludópata. El desencuentro fue a más con las conversaciones para la disminución del sueldo durante el estado de susto, con un nuevo comunicado de Messi repicado por todos sus compañeros de vestuario. Y, finalmente, el Barçagate, con el caso I3 Ventures a la capital, empresa que creó cuentas en redes sociales para desgastar la imagen, increíblemente, de personajes de la dimensión de Messi.

 Los últimos acontecimientos, la tormenta de Balaídos, han encendido un poco más la mecha. Messi quiere esperar para renovar, una situación volcánica en un club que, ileso adelanto electoral, elegirá nuevo presidente en el verano de 2021 y que podría condicionar la carrera por la presidencia, especialmente si una epígrafe como Xavi, futuro monitor del Barça, se decantase por el candidato Víctor Font.

La posibilidad de que Messi deje el Barça en 2021 empieza a alentar parte sobre su futuro. El vicepresidente de Newell’s, Cristian D’Amico, deslizó la posibilidad de un regreso a Rosario de Leo: “Es osadía monopolio de él y su comunidad. Nosotros tenemos que tener como dirigentes el mejor contexto posible para que ayude a tomar una osadía. Cuando caldo Maradona a Newell’s (en 1993), nadie pensaba que podía venir. Ojalá que suceda poco así con Leo”. En Estados Unidos, Beckham sueña hace primaveras con empalmar en su franquicia de Miami a Messi y Suárez.

“Mi idea es seguir y mientras el club y la gente sigan queriendo eso por mi parte no va a haber nunca ningún problema”, dijo e 20 de febrero. De momento, los hay. Messi ha mandado detener.

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