La nueva ley de los penaltis frustra a los porteros

El endurecimiento de perseguir cualquier infracción respecto a la ley 14 (la de los penaltis) en reglamento está generando un gran debate. Primero con la estricta vigilancia sobre los porteros para que tengan un pie sobre la orientación de gol y alrededor de el resto de jugadores para que no invadan el dominio. El punto del reglamento que comercio la posición del portero en la tanda de penaltis ha vivido tres cambios en las últimas tres ediciones publicadas por IFAB. El cambio de regla coincide con el registro del peor porcentaje de paradas en penaltis en las últimas siete temporadas.

Este debate ha adquirido más ruido en la última semana. Primero por el igualada entre Barcelona y Atlético, con gran relevancia para la pelea por el título, que fue secreto la osadía del VAR en repetir la pena máxima fallado por Diego Costa porque Ter Stegen se había superior y que Saúl no falló. Y incluso por el Atlético-Mallorca del viernes, cuando se tuvo que difundir de nuevo el penalti atajado por Manolo Reina a Morata porque Sedlar había invadido el dominio ayer de tiempo. Curiosamente, en el Camp Nou hubo otros dos penaltis más, uno a servicio de Barcelona y otro del Atlético, en los que existió invasión de dominio, pero en entreambos no entró el VAR para repetirlos.

El reglamento otorga al VAR la potestad de mandar repetir una pena máxima por infracción del atacante o el defensor (ya sea adelantamiento del cancerbero o invasión de dominio), pese a que los jugadores y cuerpo técnico del Mallorca apuntasen a que no tenían conocimiento de ello. Aunque es la primera vez que el VAR interviene para castigar una invasión de dominio, si ha sido más recurrente mandar repetir el penalti por adelantamiento del cancerbero. La razón reside en el cambio de reglamento, que ha otorgado maduro autogobierno de movimiento al cancerbero (“ya no deben mantener la totalidad o parte de ambos pies en contacto con la línea de meta durante la ejecución del penal, sino solo un pie. Además, este puede estar en contacto con la línea o sobre ella -en el aire-“, señalaba IFAB), pero exige a árbitros, linieres y VAR que sean más rigurosos en su cumplimiento y no se haga la apariencia gorda o se conceda cierto ganancia como sucedía en temporadas anteriores.

Pero a pesar de dar esa maduro autogobierno de movimiento, las paradas no han aumentado, sino descendido. En la presente temporada de Primera División se han señalado 135 penas máximas y sólo 17 fueron paradas por el cancerbero (12,59%). Se comercio de un promedio peor que el de la campaña precursor (15,38%) o que la de la 17-18 (22,12%). No había tan pocas paradas desde el curso 2012-13, cuando sólo se lograron ganar tiempo el 9,17% de las penas máximas. Esta temporada el número de paradas en penaltis podría estar en el 16% (casi cuatro puntos más) si sólo contamos con los penaltis que han tenido que ser repetidos porque el VAR se chivó, que lo hizo hasta en cinco ocasiones.

En torno a la posición del portero son muchos los que han hendido el debate, por ejemplo Andrés Palop decía esto en Twitter tras el Barcelona-Atlético: “Con el reglamento en la mano la osadía de repetir el penalti es correcta… Pero esto es una verdadera injusticia para el cancerbero. Parar un penalti es muy difícil y si encima limitan los movimientos de dos centímetros más difícil todavía. Revisen la norma”. Pero no es el único, varios jugadores del Villarreal protestaron cuando un linier advirtió que Andrés Fernández se había superior en el partido contra el Levante. “El que ha hecho esta norma no ha sido cancerbero nunca, porque es complicado mantenerte en la orientación y lanzarte con fiabilidad para poder detener un penalti”, apuntó Andrés. Quien adicionalmente añadió:”Me amenazó que si me volvía a adelantar me expulsaba. Y ahí ya vas con la duda, pensando que si lo paras y te adelantas te van a echar a la calle”. Otra de las grandes quejas es que se mida al milímetro la posición del cancerbero pero no del resto de jugadores, ya que en muchos penaltis son los jugadores lo que invaden el dominio y no se sanciona, exceptuado en el caso del Atlético-Mallorca

Pero la norma volverá cambiar para la próxima semana. Se mantendrá la regla de sólo un pie sobre la orientación de coyuntura y la exigencia de cumplir la norma, pero se varía el castigo. Se repetirá el penalti, pero el cancerbero no verá la cartulina amarilla por adelantarse.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *