Faubert: "Yo estaba en forma, sería el color de la camiseta blanca que engorda"

Faubert ha sido uno de los grandes protagonistas del software de Los Otros de Movistar, en el que han recordado fichajes icónicos del fútbol doméstico que no dieron el rendimiento que se esperaba de ellos. En el mercado invernal de la temporada 2008-09, un desconocido extremo llegó al Real Madrid, procedente del West Ham, con el objetivo de potenciar la bandada derecha. Su paso por la renta, sin bloqueo, fue testimonial. Apenas disputó 54 minutos, no marcó, faltó a un entrenamiento y se rumoreó que se quedó dormido en el banquillo durante un partido. Ahora, ha querido balbucir sobre el tema en el espacio.

Una persona francesa contactó conmigo y me decía que trabajaba en el Real Madrid. No es que pensase que era una broma, sino cierto que se hacía tener lugar por agente, pero que siquiera era muy factible“, cuenta sobre cómo se gestó su fichaje. Es más, recibió la anuncio cuando estaba en el autobús del equipo y no dudó en asegurar que sí: “Si te vehemencia el Madrid no dices que no. Si me llaman cuando tenga 80 abriles diré que sí“.

Lo que fue un sueño de primeras, se acabó convirtiendo en pesadilla. Su forma física, desde el primer momento, estuvo a debate:  “Nunca he sido un atleta fino o esbelto. Yo estaba en forma, sería el color de la camiseta blanca que engorda, pero no tenía ningún problema. Para demostrar el nivel que tienes debes tener la oportunidad”.

Otra de sus anécdotas en la renta es aquel día en el que no acudió al entrenamiento. Era domingo y los futbolistas solían tener el día fugado. En esa ocasión no era así, poco que no llegó a Faubert: “Siempre preguntaba a algún atleta que hablaba inglés o a Lassana Diarra qué horario teníamos y esa vez me fui de entrenar sin preguntar. Y eso se puso en mi contra“. Juande Ramos, en rueda de prensa, le quitó hierro al asunto: Pensaba que el domingo era día fugado, como venía siendo habitual. Es un pequeño despiste, no tiene importancia“.

Pero posiblemente la imagen más virulento de la etapa de Faubert en el Real Madrid es aquel partido en el que presuntamente se quedó dormido en el banquillo. Él lo niega tajantemente, incluso con seña contrariado: “Estaba enfadado porque otra vez no iba a retozar. No se ve ahí, pero tengo los luceros abiertos. Da la sensación de que los tengo cerrados, pero no“. Es más, aún depositario poco de resquemor a las cámaras del antiguo Canal+: “El pasado pasado está. A veces hay que inventar historias para que se hable. Que afecte a mis hijos es lo que más me molesta. Que ellos sepan que esa imagen es falsa. Estaba así, mirando el partido”.

Con el fin de conocer la otra interpretación, Movistar invitó todavía a su software a Juande Ramos, en aquel entonces preparador del Real Madrid, que contó la intrahistoria del fichaje: “Necesitábamos un atleta de bandada derecha. En el Wigan había un atleta, Valencia, que es el que pedí yo al Real Madrid. No se pudo. Portugal estaba en Inglaterra y decidieron que nos cedían a Faubert, internacional francés. Como no había otra posibilidad pues llegó cedido“. Para cerrar, no tiene reparo en explicar por qué Faubert tan pronto como tuvo minutos de blanco: “Le faltaba nivel para el que exigía en ese momento el Real Madrid“.

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