Every Kick of It: La cuestión europea

Esta era la segunda semana del primer parón invernal en la Premier League, por lo que solo se disputaron seis encuentros entre el viernes y el lunes. Los demás partidos de esta recorrido dividida en dos partes ya se habían jugado la semana inicial. Todos excepto uno, el Manchester City-West Ham, pospuesto para este miércoles por el temporal. Aun así, pese a no ocurrir saltado al césped en las últimas dos semanas, el City se convirtió en el gran protagonista de la presente futbolística el pasado viernes y todavía lo sigue siendo.

La aviso ya la conocerán: la UEFA anunció una multa y una penalidad de dos temporadas sin divertirse en competiciones europeas para el City. Habían incumplido el fair play financiero entre 2012-2016 (es aseverar, ayer de la presentación de Pep Guardiola). Las normas incidan que el desembolso de un club no puede aventajar en exceso lo que ingresa cada temporada. Una serie de correos electrónicos filtrados por Football Leaks y publicados por la revista alemana Der Spiegel demostraron que el City había manipulado los datos de sus supuestos ingresos por acuerdos de patrocinio (una gran parte del billete que aseguraban tomar de un sponsor extranjero era, en efectividad, una inversión camuflada de su propietario). El City ya tuvo que sufragar una penalidad económica en 2014 por no atenerse al fair play financiero. Esta vez el castigo ha sido más severo. El club está en proceso de apelar la osadía y no se descarta que consigan revertirla. 

La sanción al Manchester City entraría en vigor la temporada que viene, pero todavía existe la opción de que el club logré apelarla con éxito. Foto: Matt Wilkinson/Focus Images Ltd.
La penalidad al Manchester City entraría en vigor la temporada que viene, pero todavía existe la opción de que el club logré apelarla con éxito. Foto: Matt Wilkinson/Focus Images Ltd.

En una Premier en la que la disputa por el título ya quedó resulta, el interés ha pasado a concentrarse en la pelea por los puestos europeos, que se extiende hasta equipos de la centro de la tabla. En una misma temporada han coincidido las horas bajas de varios de los principales clubes. En maduro o pequeño medida, Manchester United, Arsenal, Tottenham y Chelsea han estado allá de sus mejores primaveras. Coincide, adicionalmente, que el recién ascendido Sheffield United no se cansa de pelear y permanece en la parte incorporación y que el Wolverhampton y el Everton, ahora con Carlo Ancelotti a los mandos, todavía están deseando emplear las peculiaridades de esta campaña. Por si el corto ganancia entre el cuarto y el undécimo clasificado (tan pronto como siete puntos los separan) no fuese suficiente, esta penalidad al City abre la posibilidad de que se libere otro cupo europeo, lo que aumentaría las posibilidades de una carrera de gran emoción competitiva hasta el final.

En este contexto, el duelo entre el Chelsea y el Manchester United del lunes se planteaba como el colisión más atractivo de la recorrido. Prometía ser entretenido, con un comienzo a un buen ritmo en el que se sucedían las idas y venidas. Aunque cumplió parcialmente la promesa de lo placentero, el colisión todavía recalcó el discreto nivel coetáneo de estos dos aspirantes a los puestos Champions. Aunque el Chelsea llevó más la iniciativa y tuvo más llegadas, siquiera abrumó a su rival como para sentirse merecedor del triunfo. El United ganó por 0-2. “Estamos perdiendo partidos en los que tenemos mucha posesión y ocasiones, pero no las estamos aprovechando”, lamentó Frank Lampard, que llegó a sugerir que el mejor equipo había perdido.

Lampard quizás tenga una percepción distorsionada de los verdaderos merecimientos de su conjunto, pero está en lo cierto cuando apunta que su delantera no estuvo a la valor. Los focos de Stamford Bridge alumbraron las carencias de Michy Batshuayi, punta titular dada la marcha de Tammy Abraham, desvaloración por menoscabo. En menos tiempo, Olivier Giroud demostró ser una opción de mayores garantías. Entrando desde el banquillo en oficio de Batshuayi en el segundo tiempo, el francés remató con descubrimiento un centro de Mason Mount, pero el gol fue anulado por un razonable fuera de charnela. Tampoco subió al señalador un tanto de córner por una yerro en ataque de César Azpilicueta. La evidente desengaño que trajeron esas dos decisiones dejó con mal sabor de boca a los blues. Si quieren reencontrarse con la triunfo luego de cuatro jornadas sin aventajar, deberán pulir sus ofensivas para poder ocasionar, y emplear, oportunidades de efectivo peligro, adicionalmente de condicionar sus errores defensivos.

El Chelsea de Frank Lampard todavía mantiene la cuarta plaza pese a su mala racha de resultados. Foto: Russell Hart/Focus Images Ltd.
El Chelsea de Frank Lampard todavía mantiene la cuarta plaza pese a su mala jugada de resultados. Foto: Russell Hart/Focus Images Ltd.

Nadie podía preveer un curso sencillo para el Chelsea. El cambio en el banquillo que vivieron el pasado verano no estuvo acompañado por ninguna incorporación porque el club cumplía penalidad sin poder fichar. Pero pese al rápido alarmismo que pueda despertar la yerro de progreso del equipo en los últimos encuentros, el Chelsea sigue cuarto en la tabla. Todavía tiene todo en sus manos. Eso sí, se le plantea un calendario quisquilla, con un colisión de lazo en presencia de el Tottenham la semana que viene, seguido de la ida de Champions en presencia de el Bayern de Múnich y poco luego una eliminatoria de FA Cup en presencia de el Liverpool. La peor aviso es que N’Golo Kanté volverá a ser desvaloración al sufrir una menoscabo muscular en presencia de el United. En la meta, Kepa Arrizabalaga parece seguir sin formar parte de los planes de Lampard. El técnico inglés ya lo sentó en la recorrido inicial y esta semana volvió a optar por Willy Caballero en su oficio.

La triunfo en Londres deja al United séptimo a tres puntos del Chelsea. El conjunto dirigido por Ole Gunnar Solskjær volvió a inquietar a un rival directo con su planteamiento defensivo de tres centrales y dos carrileros. Pero, todavía sin Marcus Rashford, ni Daniel James ni Anthony Martial explotaron su potencial en los contragolpes. De todas formas, el equipo de Manchester consiguió decidirse el colisión gracias a dos cabezazos: uno de Martial tras un centro de Aaron Wan-Bissaka y otro de Harry Maguire en córner puesto por Bruno Fernandes. El mediocentro portugués, trabajando por delante de Matic y Fred, demuestra ser el complemento más ofensivo y creativo que le hacía yerro al United. “No creo que hayamos jugado muy bien”, admitió Solskjær. Pero ahí están, cerca de los puestos Champions. Ya han demostrado que a los equipos de la parte tabla saben cómo hacerles daño. Ahora deben mejorar sus actuaciones en presencia de rivales que les cedan la iniciativa. Quizás sea en esa clase de partidos cuando aprecien más que nunca las virtudes de Fernandes.

Anthony Martial marcó un gran gol de cabeza ante el Chelsea. Foto: Paul Chesterton/Focus Images Ltd.
Anthony Martial marcó un gran gol de inicio en presencia de el Chelsea. Foto: Paul Chesterton/Focus Images Ltd.

Elsewhere

El Arsenal necesitaba romper su jugada de cuatro empates en lazo para poder reafirmarse como un candidato a los puestos europeos. Sobre todo ahora, que la penalidad del City podría brindar más posibilidades, al equipo de Mikel Arteta le interesa no descolgarse. Esta recorrido la arrancaban en centro de tabla, igualados a puntos con su rival, un Newcastle que todavía atravesaba su particular jugada de empates. Tras una primera centro sin goles, entreambos equipos se despedirían de las tablas en el segundo tiempo, cuando el Arsenal logró marcar cuatro tantos. Primero, Pierre-Emerick Aubameyang remató un centro de Nicolas Pépé y luego fue el propio Pépé quien remató un expedición de Bukayo Saka, el fresco extremo reconvertido a supletorio izquierdo, que se incorporó y superó a dos defensores (caño inclusive) ayer de poner el balón al radio. Tras ocurrir resuelto el partido en esos dos ataques, el señalador lo culminó Mesut Özil en una transición ataque en el 90′. O eso parecía. Todavía quedaba tiempo para que llegara el cuarto, que lo firmó Alexander Lacazette luego de una gran colaboración entre Joe Willock y Pépé. Un necesario y confortante triunfo para el Arsenal.

También el Liverpool resolvió en el segundo tiempo, aunque de forma más escueta, su partido en Carrow Road. A diferencia del día en el que dieron las sorpresa ante el Manchester City, el Norwich se pasó gran parte del colisión defendiendo a espaldas, cauto en presencia de el abano de bienes, en corto y en amplio, del imparable líder del campeonato. Juegue mejor o peor, la efectividad del Liverpool es temible. Tras una primera parte discreta, en la segunda centro ganaron ritmo y decidieron el colisión en un detalle: Sadio Mané, entrado desde el banquillo, controló un envió vaporoso de Jordan Henderson y batió a Tim Krul. Los reds ahora se medirán en Champions con el Atlético de Madrid.

Sadio Mané le dio el triunfo al Liverpool entrenado desde el banquillo. Foto: Paul Chesterton/Focus Images Ltd.
Sadio Mané le dio el triunfo al Liverpool entrenado desde el banquillo. Foto: Paul Chesterton/Focus Images Ltd.

En Villa Park se vivió una dramática historia de doble redención, con un desenlace enrevesado. El Aston Villa se adelantó con un gol en propia meta de Toby Alderweireld, inseguro a la hora de defender un centro. Pero el Tottenham empató en una batalla de córner cuando Alderweireld volvió a mandar el balón a la red, esta vez a la del contrario. El central belga había librado su tarde. Ahora era el turno de su compatriota en el banco enemigo, Björn Engels. El defensor del Villa cometió un penalti encajado ayer del refrigerio y el Tottenham lo aprovechó para ponerse por delante. Después, en el segundo tiempo, Engels se resarció al marcar el igualada en un córner. Las similitudes entre su historia y la de Alderweireld eran asombrosas. Hasta el 94’. En ese minuto, cuando el colisión estaba a punto de terminar, a Engels se le escapó un control que permitió que Heung-Min Son avanzara a meta y marcara el tanto de la triunfo. Los spurs de José Mourinho, que son quintos a un punto del Chelsea, se enfrentarán al RB Lepzig este miércoles en la Champions League.

La segunda parte de esta prolongada recorrido había empezado con un igualada a cero entre el Wolverhampton Wanderers, octavo clasificado y rival del Espanyol esta semana en la Europa League, y el Leicester City, tercero con nueve puntos más que el Chelsea. En el restante colisión que se jugó este fin de semana, el Burnley venció por 1-2 al Southampton en St Mary’s y está ahora empatado a puntos en centro de tabla con el Arsenal.

En la Championship, luego de unas semanas complicadas, al Leeds United de Marcelo Bielsa le salió una recorrido redonda: permanecen segundos luego de vencer al Bristol City, uno de sus perseguidores, y ningún de sus rivales directos logró aventajar en sus respectivos encuentros. El Leeds está ahora a cuatro puntos del West Brom, líder, y con tres puntos sobre los puestos de playoff, ocupados por Fulham, Brentford, Nottingham Forest y Preston North End (aunque este posterior está empatado con el Bristol). A todos estos equipos solo los separan tres puntos. La pelea por el mejora a la Premier, por consiguiente, se plantea igual de emocionante que la lucha por los puestos Champions.

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Foto de portada: Matt Wilkinson/Focus Images Ltd


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