El Valencia lleva 228 días buscando un central

El fichaje de un central está desnudando la planificación deportiva del Valencia. El club lleva 228 días peinando el mercado de centrales, desde que el 2 de febrero cayera contuso Ezequiel Garay, si admisiblemente, por diferentes circunstancias en cada caso, aunque siempre con un punto en popular, la negativa de Peter Lim para realizar una inversión en forma de traspaso), el Valencia sigue sin cerrar un refuerzo que era prioritario en su día para Albert Celades y lo sigue siendo para Javi Gracia.

El Valencia, a 17 días del vallado de mercado, está en idéntica situación que lo estaba el 2 de febrero cuando se lesionó Garay: sin refuerzo, sin autorización por parte del dueño para volver en un central y aún recabando informes de centrales. Por el camino se han caído numerosas opciones que han estado en la mesa, la última la de Jeison Murillo. En febrero, con César Sánchez al frente de la dirección deportiva, el club tanto la situación de Salisu, Feddal, Duarte, Roncaglia, Calero o, entre otros, Sidnei. Pero caducó el plazo que tenía para aumentar el equipo fuera de ventana de fichajes por la daño de larga duración de Garay y no llegó nadie.

El ‘no’ fichaje de un central tras la daño de Garay fue una más de las causas que fomentó el distanciamiento entre el vestuario y la cúpula dirigente. Los futbolistas no entendían que el club se negara a hacer un esfuerzo financiero para la contratación de un central cuando en aquellas fechas estaban aún inmersos en Champions (aunque no hubiera podido corretear contra el Atalanta) y en la pelea por la cuarta plaza en Liga.

Tras el fichaje de Gracia como monitor, la prioridad del cuerpo técnico y todavía de la secretaría técnica continuó siendo aumentar el centro de la retaguardia. De hecho fue una de las pocas premisas que puso en la mesa el técnico navarro cuando aceptó la propuesta y tal petición le fue concedida por Anil Murthy, que se comprometió a fichar un central y aumentar aquellas posiciones que por la salida de jugadores se vieran cojas, caso del centro del campo a raíz de la marcha de Parejo y Coquelin al Villarreal.

Pero las semanas de verano fueron pasando y el Valencia no terminaba de concretar ninguna operación. Además, las reglas del charnela, al menos las que transmitía Anil Murthy, han ido cambiando con el paso de las semanas. A día de hoy el club tiene cortado el espita de plata para realizar inversiones en traspasos y la propiedad solo acepta la presentación de futbolistas que queden libres o cedidos. Pero todavía con filtro, porque el fichaje de Murillo se frenó desde Singapur por cuestiones ajenas a las condiciones económicas de la operación.

El Valencia, en dicho contexto, está prácticamente en la casilla de salida en la búsqueda de un central. El club, hoy, sigue llamando a agentes, intermediarios y clubes para obtener información sobre situaciones de centrales. Hay muchos nombres en la mesa pero ninguna audacia concreta sobre qué operación afrontar. Inclusive no se descarta esperar a los últimos coletazos del mercado a la prórroga de que alguno de los clubes europeos con exceso de jugadores en paga, acepte una operación de cesión. Todo ello con el condicionante de que el deportista que llegue tiene que tener pasaporte comunitario, ya que el cupo de extracomunitarios lo tiene a día de hoy cubierto el Valencia con Gabriel Paulista, Kang-in Lee y Maxi Gómez.

 

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