El 1×1 del Valencia: Un nuevo Kang In y el clásico 'efecto Vallejo'

Jaume: Salvador. Si su equipo no se fue al refrigerio perdiendo fue en gran parte gracias a su gran cultivo, primero atajando un doble remate a bocajarro a Bardhi y después estirándose para evitar el hat trick de Morales con un remate de inicio.

Gayà: Líder. En la primera parte, consciente de la pasión defensiva de su equipo no estuvo tan participativo en las acciones ofensivas como la temporada pasada, no obstante, su costado fue el mejor lado para sacar la pelota delante la dificultad de hacerlo por el centro. Tras el refrigerio proyectó su décimo en ataque más.

Mangala: Duró 15 minutos sobre el verde. Hasta ese momento se le vio nervioso en la salida de balón, arriesgando en exceso con pases demasiado verticales. Cuando daba la sensación de que comenzaba a aclimatarse al partido, cayó herido.

Paulista: Le dio a su equipo lo que le había quitado previamente. En el primer gol de Morales se fue al suelo demasiado pronto lo que permitió al ‘Comandante’ rematar solo. Pocos minutos posteriormente anotó con un cabezazo el tanto del igualada para erguir al equipo.

Wass: Sobrepasado. El danés no tuvo su mejor tinieblas en gran parte porque tuvo que centrar en exceso su posición para tapar las embestidas por la hoy endeble medular.

Kondogbia: Asumió las riendas a la hora de sacar la pelota abyección y en corto encontró siempre la mejor opción, no así con sus habituales diagonales largas que no tuvieron la misma precisión. En cualquier caso, buscó el rol de protagonista que el equipo tanto le pide tras las panorama de Coquelin y Parejo.

Esquerdo: En el primer minuto perdió el cuero que supuso el gol granota y ya no levantó inicio. En un puesto de tanta relevancia como el de medio, le faltó agenciárselas más el cuero tanto para sacar la pelota, como para aguantar la vara en tendencia de tres cuartos. En la segunda parte todavía con un minuto jugado perdió un esférico secreto que Bardhi no convirtió en gol de maravilla. No fue su tinieblas, pero es fresco y tendrá más oportunidades.

Guedes: Voluntarioso pero errante en la toma de decisiones. Tuvo dos disparos desde la exterior del radio cuya potencia no fue suficiente para golpear a Aitor, que estuvo aceptablemente colocado. Volvió a exponer que, esté acertado o no, su compromiso defensivo es veterano que en anteriores temporadas.

Kang In: Dio el primer paso para que este sea su gran año. En tan solo 45 minutos ya llevaba dos asistencias a sus espaldas, la primera desde el córner a Paulista y la segunda entre seis rivales encontrando en profundidad a la perfección a Maxi Gómez. En la segunda parte los mejores minutos de su equipo llegaron con él como protagonista dándole la profundidad necesaria al equipo.

Yunus: Eléctrico. Supo cuando frenar y aparecer abyección y todavía cuando encarar pese a ser el día de su première. De hecho, varias de sus arrancadas desembocaron en acciones de peligro, hasta el punto de que estrelló un balón en el apoyo en un mano a mano escorado desde la derecha.

Maxi: Goleador. Su tanto es una clara definición del porqué de su fichaje. Recibió en el centro del campo en la exterior del radio como pivote, abrió la pelota para que Kang In arrastrara a los defensores y con una diagonal perfecta trazó el desmarque para rematar cómodo a Aitor y anotar. Fue protagonista en los dos goles de Vallejo, en el primero tras hacer un movimiento de punta puro al dejar suceder la pelota y en el segundo estrellando el balón al palo.

También jugaron

Diakhaby: Nada más saltar al verde cayó en la fina de Morales que desembocó en el segundo gol del granota, sin incautación se rehízo y no se hundió como en otras ocasiones cuajando un cruce correcto.

Racic: Su entrada aportó veterano solidez a la medular y refrescó a un Kondogbia que buscaba un guardaespaldas.

Cheryshev: Sus piernas frescas ayudaron al equipo tanto en defensa como en ataque.

Vallejo: El ‘impresión Vallejo’ de nuevo. No es la primera vez que la entrada del gaditano como revulsivo da otro corriente al equipo che y de nuevo se cumplió la norma. Avisó con un mano a mano delante Aitor que el meta salvó ‘in extremis’, pero a la próximo abyección ya no perdonó con un aire técnico increíble al frenarse en el radio, girarse sobre sí mismo y rematar. Sentenció el partido enganchando el rechace del cuero que Maxi mandó al palo.

Sobrino: S/C.

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