Alexander-Arnold: el mejor en su posición

Trent Alexander-Arnold lleva tiempo siendo el mejor limítrofe del mundo. Cualitativa y cuantitativamente no existe otro limítrofe (ni izquierdo ni derecho) que mantenga actualmente una trascendencia tan ilustre en el coyuntura de su equipo como el inglés en el sistema de Jürgen Klopp, y más ahora que Joshua Kimmich ha pasado al centro del campo del Bayern. Diestro por naturaleza y con un potencial aún harto ilustre, pues Alexander-Arnold se encuentra en pleno proceso de crecimiento como deportista, el Liverpool tiene en su limítrofe derecho a uno de los futbolistas más dominantes de este deporte actualmente y, por supuesto, de cara a los próximos abriles. Alexander-Arnold es un real cañón.

El futbolista inglés ha donado pasos gigantescos a nivel individual en los últimos abriles. Lejos queda ya el limítrofe enhiesto pero ciertamente frágil que se midió a la Roma en semifinales en 2018. A sus 21 abriles, Alexander-Arnold tiene una influencia altísima en el sistema del válido campeón de la Champions y flagrante campeón de la Premier League. En todas las paraíso pero especialmente en el posterior tercio, que es donde más y mejores ventajas talego a partir de su golpeo, TAA lleva muchos meses jugando como si fuese un experimentado en el primer nivel europeo. Inteligente, rápido y con un golpeo al significación de pocos jugadores con los que comparte posición, el inglés marca diferencias como limítrofe derecho en un equipo que es causa y a la vez además consecuencia del fútbol que desarrolla este deportista.

Alexander-Arnold 2019-20 (a yerro de 6 jornadas):
-3 goles y 12 asistencias
-102 toques de balón por partido
-52 pases completados p/p.
-5 balones largos completados p/p.

El gran crecimiento que ha tenido durante este tiempo es palpable en la cantidad de paraíso y posiciones en las que interviene con absoluta solvencia. Su propia fisionomía, siendo un futbolista aparentemente muy fino, le permite calar a controlar balones en situaciones extremas. Tiene un manejo de la pelota más que interesante, tanto en la conducción como en la cantidad de medios que posee para aventajar a su par en situaciones de uno para uno (a través de un caño o la tapia con un compañero), así que ayer de centrarnos detenidamente en su golpeo resultaría interesante pararnos en esa cantidad (y calidad) de cosas que le da al equipo (con balón) en campo propio Alexander-Arnold.

En la grado de salida, cuando el Liverpool pretende iniciar el coyuntura desde su defensa, TAA mantiene un rol harto activo a la hora de servir como apoyo exógeno para estirar, aventajar y progresar desde fuera frente a la presión rival. La amplitud que en lo alto mantiene a rajatabla, la cual le permite estar (casi) siempre en situación de preeminencia (tiempo y espacio), es con la que debajo (campo propio/media mérito) juega para aportar una alternativa extra en una grado de iniciación ya de por sí harto rica, tanto por fondo como por forma.

Trent Alexander-Arnold es el mejor lateral (derecho) del mundo actualmente / Foto: Romena Fogliati/Focus Images Ltd
Trent Alexander-Arnold es el mejor limítrofe (derecho) del mundo actualmente / Foto: Romena Fogliati/Focus Images Ltd

Si para tropezar el balón, normalmente, utiliza una superficie intermedia entre el interior y el empeine de la bota, la zona de los cordones la tiene perfectamente dominada para utilizarla en muchas otras situaciones. A la hora de aventajar, por ejemplo, Alexander-Arnold tira mucho de su empeine para acelerar y cambiar el ritmo o darle la dirección deseada a un pase (corto) que habilite a un compañero en mejores condiciones. Por lo militar, la propia forma desde la que ataca el Liverpool en el posterior tercio del campo lleva a TAA (causal y no casualmente) a cobrar en cuadrilla con buenas condiciones. Pero si no es el caso, pues cada vez son más los rivales que saben perfectamente el poderío que tiene el Liverpool en este costado, Trent Alexander-Arnold tiene medios para salir harto airoso de diferentes entuertos. Ahora sí, hablemos de su golpeo de balón, porque es sumamente diferencial.

Una de las mayores destrezas de Trent Alexander-Arnold con el balón es su cambio de orientación. Nunca ha precisado tener el esférico completamente parado y posado sobre el césped para darle la dirección, la potencia y la precisión necesaria para activar al futbolista más alejado de su posición, pero esta diplomacia es secreto (y muy difícilmente defendible para cualquier equipo) por la velocidad que consigue darle a la circulación especialmente en el posterior tramo. Si ayer destacábamos su golpeo con el interior, además con el exógeno, entre el empeine y el limítrofe, es capaz de transportar la camelo de un banda a otro de voleo.

Lee aquí los textos de nuestro especial sobre el Liverpool campeón de la Premier League 2019-20

Su virtud más destacada siempre ha sido el centro al ámbito. Pero esta resulta aún más positiva atendiendo a la zona desde la que se produce el giro. Los dos laterales de este Liverpool, tanto Trent Alexander-Arnold como Andrew Robertson, dominan a las mil maravillas el escalón intermedio entre la cal, el pico del ámbito y el carril del interior. Ninguno de los dos necesita calar hasta ringlera de fondo para sacar buenos centros, y de hecho esta es otra de las máximas en la pizarra de Jürgen Klopp: los envíos al ámbito no deben ser servidos desde ringlera de fondo sino desde este escalón intermedio, ya que esto permite que el rematador llegue al ámbito y no que permanezca en ella; poco secreto, pues dificulta la defensa que el rival puede hacer frente a estos envíos diagonales, planos y muy tensos.

Alexander-Arnold es un limítrofe rápido, tanto de piernas como de individuo. Sin incautación, su disposición tan ataque necesita ciertas cosas del sistema. Si en lo alto, en los últimos metros, él mismo es capaz de darse a sí mismo tiempo y espacio a través de su posicionamiento, siempre muy rajado, y su colocación, perfilado entre la cuadrilla, la dirección desde la que le llega la pelota y la situación del rival, con lo que consigue sacar una primera preeminencia ya desde el control, tras pérdida es importante que el Liverpool consiga proteger su espalda, sobre todo en aquellas situaciones en las que el rival supera la presión. Ningún limítrofe del mundo (quizá con las únicas excepciones de Alphonso Davies y Ferland Mendy), ya se llame Alexander-Arnold, Marcelo Vieira, Joshua Kimmich (cuando jugaba ahí) o David Alaba tienen la capacidad necesaria para subir y descender el carril en incontables ocasiones por partido y no revelar el peaje. Física y mentalmente. Y de ahí que el Liverpool, en su próxima puesta al día táctica, deberá encontrar una alternativa eficaz (y lo más apto posible) a la espalda de su limítrofe derecho cuando ataca con todo en campo contrario; y más teniendo en cuenta que el interior de ese mismo banda (Henderson) llega muchas veces más en lo alto que el limítrofe y el extremo. Trent Alexander-Arnold es un limítrofe de equipo ilustre. De un equipo que consiga atacar y defenderse a través de la posesión. Pues solo así, de aquí a un futuro no muy apartado, podremos disfrutar del mayor ‘peak’ de uno de los laterales más dominantes del mañana. Porque ya lo es del presente.

Foto de Portada: Romena Fogliati/Focus Images Ltd.

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